La publicidad viral ¿contagia?

En el año 1994, sildenafil el profesor Douglas Rushkoff publicó un libro al que llamó Media Virus. Ni él mismo suponía en ese momento el impacto que esta publicación tendría para las nuevas generaciones de publicitarios.

En ese libro, Rushkoff les explicaba a los lectores cómo algunos servicios de e-mail sin coste, como por ejemplo Yahoo o Hotmail, añadían publicidad masiva y muchas veces encubierta, a los mensajes salientes de los usuarios. Si estos usuarios eran lo suficientemente sensibles, se “infectaban”, terminaban por dar de alta una nueva cuenta de correo y finalmente infectaban a todas las personas a las que les mandasen un mensaje a partir de ese momento.

El libro, y en consecuencia las ideas del autor, se fue difundiendo boca a boca y terminó siendo un best-seller en poco tiempo. Acababa de aparecer e instalarse la viralidad como una de las herramientas más importantes en la publicidad por Internet.

Un virus para cada objetivo

El ejemplo más recordado de publicidad viral en España fue una campaña de MTV que logró que miles de navegantes de la Web declararan su amor a una joven de nombre Laura, de hecho desconocida.
Pero hay muchos tipos de publicidad viral que se eligen y se define su forma de acción prácticamente ante cualquier tipo de objetivo publicitario que se pretenda lograr.

Nada hay más común que encontrar en nuestro correo electrónico mensajes enfáticos que repercuten en nuestro cerebro diciendo “¡¡pásalo!!”, cuando nos llegan cadenas augurando catástrofes si no la continuamos, pidiendo dinero para causas humanitarias en países a veces ignotos, o simplemente recibiendo videos o escritos humorísticos que muchas veces no logramos explicarnos qué demonios hacen dentro de nuestro ordenador.

Pero resulta que éste es el modo elegido por muchas campañas publicitarias para lograr su cometido, y lo cierto es que no son pocas las veces que han logrado desbancar a las formas tradicionales de publicidad on line.

Para afianzar aún más la estrategia, existe la publicidad viral incentivada, que ofrece algo (algún premio o beneficio) a cambio de que el receptor aporte algún dato, propio o ajeno, de interés para determinada empresa. Así es como se logran obtener largas listas de personas con sus datos comerciales, bancarios, familiares (realmente un tesoro muy valioso), que son usadas por las empresas que basan su actividad en el contacto directo con su posible cliente.

No tan vinculadas a la publicidad, hay formas de viralidad en las bases de datos que gestionan los propios usuarios, como los hoy por hoy tan difundidos Facebook, Fotolog o Classmates.com, que son claros ejemplos de otras formas de contagiar mensajes, pues los usuarios usan las bases de datos ofrecidas para obtener su propia red de contactos, que luego podrá ser utilizada con fines varios, publicitarios o no.

Una respuesta a “La publicidad viral ¿contagia?”

  1. Hola Adriana

    Me he permitido con tu permiso añadir una reseña a mi blog sobre tu comentario que me ha parecido muy instruitivo.
    Si hay algun problema, no dudes en comunicarmelo.
    Un saludo
    Alex

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