El spam, enemigo/amigo público número 1

Incluso para muchos productos y servicios que no poseen sitio web institucional, vcialis 40mg hacer saber a la comunidad de su existencia es una tarea de gran importancia que requiere de la actividad de profesionales.

El envío masivo de mails, es una actividad que desde el comienzo de la necesidad de comunicar en la red se extendió en todos los rincones del mundo. Las molestias de los usuarios y la gran cantidad de correo basura aumento la negación hacia este tipo de prácticas que incluso es regularizada por numerosas legislaciones nacionales.

El spam es una de las peores practicas de comunicación de información ya que genera un rechazo inmediato del receptor por recibir una imposición a leer o poseer en la bandeja de entrada un correo que no fue solicitado y que en la mayoría de los caso no motiva ningún interés del usuario.

Practicas actuales

Aunque es bien conocida la ineficacia del spam, la molestia que ocasiona y la mala respuesta de los usuarios, la práctica de envío masivo se sigue utilizando. En numerosas situaciones el correo no deseado recibe gran cantidad de este envío basura, además numerosas empresas y firmas de antivirus y software de protección ofrecen asesinos de spam que minimizan la llegada de los mismos.

El envío masivo de mails sin embargo continua utilizándose para mostrar distintos tipos de información. En muchos casos el newsletter que es una herramienta de gran valor en usuarios interesado se utiliza como una forma de spam simulada.

Ganar la confianza del usuario

Ganar la confianza del usuario es de gran importancia para cualquier estrategia de marketing virtual. Aunque el envío masivo de correo electrónico ha demostrado ser un elemento de gran rechazo, en la actualidad las bases de envío de correo son cada vez más grandes.

Muchos interesados pueden llegar a comprar campañas de correo con bases de datos superiores a 10000 correos electrónicos, en cantidades muy superiores existe un porcentaje mínimo de respuesta. Este porcentaje es el único número que se pretende obtener después de un envío masivo, sin embargo al realizar este tipo de práctica se debe tener en cuenta el impacto negativo y la valoración no positiva de la imagen institucional.

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