Banners: ¿se pueden obviar cómo si no existieran?

Existen mecanismos psicológicos involuntarios que hacen que muchas veces el usuario de Internet sea “ciego” a los banners. Esta ceguera es producida por el formato del banner en sí mismo, vialis 40mg y por lo tanto es independiente de su contenido.

Hasta se podría dar una explicación científica del fenómeno, symptoms si tenemos en cuenta que cuando un estímulo (visual en este caso) aparece en forma frecuente y con parámetros ya establecidos de repetición, el organismo termina insensibilizándose a él y parece no registrarlo.

Pero, por otra parte, existe en el ser humano un reflejo de orientación, que es un mecanismo de autodefensa que hace que instintivamente giremos la cabeza o simplemente la vista hacia cualquier ruido extraño o cosa que se mueva o aparezca repentinamente, sobre todo si es de vivos colores y marca un contraste con el entorno.

Es en este último reflejo en el que los publicitarios on line basan sus esperanzas para atraer la atención del potencial cliente de lo que se está intentando mostrar a través del banner.

Es la ceguera de la que hablábamos al comienzo la que le resulta útil al usuario de Internet para poder diferenciar entre lo que podríamos llamar el contenido de utilidad (o sea el contenido real del sitio que él buscó y es lo que le interesa), y el contenido de utilidad nula, que generalmente es publicidad y suele aparecer en forma de banner.

¿Cuándo el banner resulta útil?

Pero muchas veces sucede que este contenido no deseado por el usuario termina por despertar su interés, y es allí entonces donde la publicidad en forma de banner que aparece y desaparece inesperadamente ha logrado su cometido.

Aunque finalmente el cerebro del usuario deje de prestar atención a esa “molesta aparición que está entorpeciendo la lectura que me interesa”, el banner ya habrá logrado su objetivo, que no es otro que conseguir que en ese cerebro en cuestión haya quedado grabada la información que la publicidad quería que supiese.

Los banners y sus contenidos

La aparente falta de contenidos de interés en la publicidad on line, como por ejemplo los banners, contribuye a la ceguera de la que hablábamos al principio. Pero esto no difiere en lo sustancial con los otros medios de comunicación masivos. Tanto en la prensa escrita como en la radio y la T.V., la publicidad generalmente no nos resulta útil ni interesante, pero no hay manera de evitarla.

A diferencia de esto, y quizás por eso mismo a favor de publicitar por Internet, en ésta hay una forma de identificar la publicidad, ignorarla si no es de nuestro interés y seguir prestando atención a lo que realmente queremos ver.

Sin dudas es otra de las ventajas de Internet en sus múltiples vertientes, la publicidad entre ellas.

2 respuesta a “Banners: ¿se pueden obviar cómo si no existieran?”

  1. Es interesante el enfoque que le da Adriana al tema de los banners.
    Escierto que a veces resultan molestos, pero evidentemente son una herramienta esencial para publicitar en la Web.
    Muy buena la explicación científica

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